domingo, 16 de noviembre de 2014

                                                                           DAVID ROSADO VAZQUEZ

          La crioterapia recupera más rápidamente a los atletas

                                   
Las empresas intentan meter en el mercado un nuevo producto, la crioterapia es una nueva tendencia en el mundo del deporte y probable una publicación reciente en la prestigiosa revista PLoS le pueda dar un nuevo impulso; en su artículo los investigadores del “Instituto Nacional Francés de Deporte, Especialización y Performance ” ofrecen pruebas de que la crioterapia es eficaz para los atletas profesionales, pero también puede extenderse a los aficionados que entrenan duro en varias disciplinas.

Los investigadores usaron una criocámara producida por la empresa alemana Zimmer Medicin oficialmente llamada “Icelab Therapiekammer" que en realidad es un complejo constituido por tres salas; en una la temperatura es de unos constantes -10 ºC, en la segunda es de -60 ºC y en la tercera unos -110 ºC.
                        


La utilización del frío con fines terapéuticos, lo que se denomina crioterapia, se ha utilizado desde tiempos  remotos. En la bibliografía se pueden encontrar estudios en los que se analizan los efectos que producen la aplicación del frío, sobre funciones biológicas, el  dolor, el edema, la inflamación, el flujo sanguíneo.

Pero estas imágenes pueden pasar a la historia por que, no solo es desagradable, sino que quizá también parece a todas luces ser ineficaces.

                           
Un estudio publicado en la revista European Journal of Applied Physiology,
viene a decir en idioma “llano” que el frío después de realizar actividad básicamente no vale para nada…

Los investigadores de la University of New Hampshire llevaron a cabo un estudio
con 20 varones universitarios que practicaban deportes recreativos. Los participantes tuvieron que correr cuesta abajo durante 40 minutos en una bajada al 10%. Tras esto el 50% de ellos se bañaron en agua a 5º C durante 20 minutos.

Se llevaron a cabo tres mediciones separadas una hora entre ellas hasta  tres días después de practicar ejercicio.
Se midió:

- Percepción de dolor al bajar escaleras.
- Perímetro del muslo:
- Potencia del Cuádriceps.

También se midió la concentración del ligando 2 de la quimiocina tipo CC (CCL2),  en  sangre, siendo este un marcador de inflamación.

No se observaron diferencias en ninguno de los items estudiados entre los dos grupos. se hallo una pequeña diferencia en el marcador de inflamación CCL estadísticamente irrelevante. El grupo que se sometió a los baños en Agua a 5º presentó una tendencia hacia concentraciones de CCL en sangre más reducidas, aunque las variaciones de un individuo a otro eran muy grandes. “Esto sugiere que podría existir una leve reducción en la inflamación, aunque los resultados no fueron concluyentes”, afirma el autor principal, Dain LaRoche.

Por estos resultados los investigadores consideran que al menos en los deportistas recreativos esta opción como recuperación es una pérdida de tiempo.

Conclusión personal

En mi caso siempre que terminamos de entrenar corriendo por Málaga  nos metemos hasta la cintura en el agua del mar , lo hacemos por echar unas risas, en verana se lleva mucho menor y es agradable pero en invierno el agua está a 17º es inaguantable para un friolero como yo así que no me puedo imaginar metiendo me en una bañera en agua helada a 5º. Es verdad que se tiene una sensación de bienestar aunque sea tan solo para mitigar el calor generado por la actividad física.

En conclusión, puede ser interesante para casos específicos y en individuos controlados siendo útil conocer más sobre la tecnología y su impacto en el físico de los que entrenan duro y que requieren de tratamientos alternativos y siempre sustentados por la ciencia.

REFERENCIA
www.masmusculo.com.es
dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/1371314.pdf
blogs.sportlife.es/.../crioterapia-post-entrenamiento-realmente-es-eficaz

jueves, 13 de noviembre de 2014

                         
CARMEN FERNÁNDEZ PINO

                         LAS FRACTURAS ÓSEAS MÁS COMUNES EN EL FÚTBOL

Respecto  a las lesiones que se producen en el plano óseo, tenemos que hablar que en el fútbol las principales lesiones que se producen son fracturas, esguinces, traumatismos y luxaciones. Veremos en concreto las fracturas más comunes:
Fractura de los huesos de la nariz: Esta lesión suele producirse en impactos contra adversarios, compañeros y el propio balón. Suele producir fuerte hemorragia, el tiempo estimado de recuperación suele ser de un mes y por lo general el jugador cuando vuelva actuará con una mascarilla de protección.

En los huesos nasales, las suturas de los huesos o el canal del nervio nasociliar, puede ser confundidos con líneas de fractura. Es necesario saber que este canal es paralelo, mientras que la mayoría de las fracturas son perpendiculares al puente nasal

Fractura de tibia y peroné: Fractura muy dolorosa y a la vez aparatosa. Suele producirse en fuertes encontronazos tras una entrada con un adversario. En algunas ocasiones tan sólo se rompe uno de los dos huesos pero si la entrada es fuerte lo más probable es que ocurra la doble fractura. Se necesita un largo tiempo de reposo. Para volver a entrenar también necesita un tiempo de recuperación con ejercicios especiales coordinados por el médico.
La mayor parte de las roturas implican a la parte proximal del hueso (parte del hueso próximo a la rodilla) o a la parte distal (parte del hueso cerca del tobillo).

Debido a la fina cobertura de piel que recubre la tibia y el peroné (periostio), las fracturas generalmente son abiertas, es decir, el hueso roto rasga la piel, atravesándola.



Rotura de meniscos de la rodilla: Cualquiera de los dos meniscos es propenso a romperse. Es una fractura que se produce tras un encontronazo brusco con un adversario. El tiempo de recuperación es de unos tres meses aunque dependerá de la gravedad de la fractura.


Rotura de las falanges del pie: La peculiaridad que guarda este tipo de lesión se debe a que en la mayoría de los casos esta lesión se produce involuntariamente, tanto que ni el que se lesiona como el que lesiona se suelen dar cuenta hasta que después del partido se enfrían.
Son fracturas frecuentes y pueden localizarse en la base, en la diáfisis o en el cuello del metatarsiano.

En todos los deportes se producen lesiones como consecuencia directa de las acciones y movimientos que les son propios. La gran mayoría de las que ocurren en el fútbol revisten un carácter muy leve o leve. Entre las más frecuentes y en concreto en fracturas óseas destacan las que acabamos de ver. Obviamente, lo mejor es prevenirlas.


REFERENCIA